Letra P del glosario geocrítico| Psicogeografía
Psicogeografía
Este concepto fue forjado como herramienta metodológica de estudio y práctica experimental urbana por la Internacional Situacionista en la segunda mitad de los años 50 del siglo XX, quedando recogido conceptualmente en las «Définitions» de su primer Boletín Central publicado en junio de 1958 (p.13) como:
PSICOGEOGRAFÍA: «estudio de los efectos precisos del medio geográfico, ordenado conscientemente o no, al actuar directamente sobre el comportamiento afectivo de los individuos» (International situacionniste, 1958).
Parece conveniente que sea el propio Guy Debord quien explique un poco más sobre el concepto. Así, tal y como apunta en su Introduction à une critique de la géographie urbaine,
El término psicogeografía, propuesto por un cabileño analfabeto para designar el conjunto de fenómenos que algunos de nosotros estábamos investigando en el verano de 1953, no parece del todo desencaminado. Permanece dentro de la perspectiva materialista del condicionamiento de la vida y el pensamiento por la naturaleza objetiva. La geografía, por ejemplo, da cuenta de la acción determinante de las fuerzas naturales generales, como la composición de los suelos o las condiciones climáticas, sobre las estructuras económicas de una sociedad y, en consecuencia, de la concepción que ésta pueda hacerse del mundo. La psicogeografía se propondría el estudio de las leyes precisas y de los efectos exactos del medio geográfico, conscientemente ordenado o no, que actúan directamente sobre el comportamiento afectivo de los individuos. El adjetivo psicogeográfico, que conserva una agradable vaguedad, puede entonces aplicarse a los hallazgos obtenidos por este tipo de investigación, a los resultados de su influencia sobre los sentimientos humanos, e incluso de manera general a toda situación o conducta que parezca revelar el mismo espíritu de exploración (Debord, 1955).
Esa aludida «agradable vaguedad» conceptual no ha impedido (al contrario, creo que ha ayudado enormemente) que la perspectiva psicogeográfica haya permeado con fuerza las actuales corrientes de la geografía crítica. Pensemos, sin ir más lejos, en lo poderosa y potente que ha resultado ser para la geografía urbana crítica una de las técnicas o métodologías más conocidas de la psicogeografía situacionista: la deriva urbana →D.
Sobre su gran éxito conceptual y la lógicamente consecuente trascendencia a las debordianas directrices situacionistas, nos cuenta Merlin Coverley que,
En términos más generales, la psicogeografía es, como su nombre sugiere, el punto en el que la psicología y la geografía colisionan: una forma de explorar el impacto del espacio urbano en el comportamiento. Y, sin embargo, según Debord, este término conserva «una vaguedad bastante agradable». Esto es bueno, ya que, desde su época, el término ha sido tan ampliamente apropiado y utilizado como soporte de una gama tan alarmante de ideas que ha perdido gran parte de su significado original. Debord era ferozmente protector con el bebé que había imaginado y rechazaba cualquier intento de situar la psicogeografía en el contexto de las exploraciones anteriores de la ciudad. Pero la psicogeografía no ha permitido que se la reduzca a una época y un lugar concretos. Al escapar de la rígida ortodoxia del dogma situacionista de Debord, no solo ha suscitado un renovado interés en nuestra época, sino que además ha encontrado una validación en tradiciones culturales que preceden en varios siglos a su concepción «oficial» (Coverley,2011) [traducción de la edición francesa].
Algunas (o las principales) de esas «exploraciones anteriores de la ciudad» (también las situacionistas y las posteriores) quedan recogidas en la antología preparada por Julio Monteverde «Psicogeografía. Trayectoria de un método» (2024). Coverley también lo hace ampliamente, desde Thomas de Quincey a Aiain Sinclair y más, en su texto anteriormente citado de 2011. Perfectamente podríamos estar de acuerdo en que es un concepto que sobrepasa ampliamente su debordiana definición original. El acercamiento que hace Collin Ellard desde la neurociencia y el diseño arquitectónico es un buen ejemplo de esos otros derroteros.
De hecho, en el texto de Ellard «Psicogeografía. La influencia de los lugares en la mente y el corazón» no se utiliza el término de psicogeografía (en todo el texto el término aparece una sola vez en la página 19), pudiendo resultar un tanto engañosa la traducción del título al castellano (el original es: Place of the heart. The Psychogeography of Everiday Life), aunque su contenido es indiscutiblemente psicogeográfico, si bien, desde una perspectiva diametralmente diferente a la situacionista.
Vemos que, finalmente, el concepto más amplio que propone Coverley se adapta mejor a la evolución de su uso:
PSICOGEOGRAFÍA (2): «la psicogeografía es, como su nombre sugiere, el punto en el que la psicología y la geografía colisionan: una forma de explorar el impacto del espacio urbano en el comportamiento» (Coverley, 2011).
En ese punto o cruce de caminos donde convergen la interacción entre entorno (especialmente el urbano, pero no solo) y las percepciones/sentimientos de quienes lo vivencian-observan-perciben; en esa encrucijada donde confluyen el sentido de lugar, la topofilia →T y las geografías humanistas, los mapeos de la memoria o las cartografías sensibles, las geografías feministas y las territorialidades otras; ahí, en ese lugar, habita la psicogeografía.
Imágenes
Imagen 1: fragmento de la «Guide psychogéographique de Paris» de Guy E. Debord (1957).
Galería de imágenes: portadas de Psycogéographie! Poétique de l’exploration urbaine (Coverley, 2011) ♥ Por cierto, ¡fantástica ilustración de portada de Sébastien Hayez! ♥. Psicogeografía.Trayectoria de un método (vvaa, 2024). Psicogeografía. La influencia de los lugares en la mente y en el corazón (Ellard, 2016).
Referencias
Coverley, Merlin (2011). Psycogéographie. Poétique de l’exploration urbaine. Les Moutons électriques.
Debord, Guy-Ernest (1955). Introduction à une critique de la géographie urbaine. Bruxelles: Les lèvres nues nº 6.
Ellard, Colin (2016). Psicogeografía. La influencia de los lugares en la mente y el corazón. Barcelona: Ariel
Internationale situationniste (1958). Paris: Bulletin central numéro 1.
Monteverde, Julio (ed.) (2024). Psicogeografía. Trayectoria de un método. Logroño: Pepitas de Calabaza. Lee las primeras páginas en la web de la editorial→
Glosa
Glosa de Fidel Mingorance | Actualizada: 12/03/2026





