Mujeres que mapean como las están matando

Mujeres que mapean como las están matando

Mujeres que mapean como las están matando. Un repaso a 4 mapeos del feminicidio en México. De María Salguero a GeochicasOSM pasando por Ivonne Ramírez y Sonia Madrigal.

19 años sin Ángel y Claudia

19 años sin Ángel y Claudia

«El caso de Ángel Quintero y Claudia Monsalve ilustra dramáticamente los gravísimos peligros que enfrentan los familiares de desaparecidos en su lucha por la justicia y la verdad, así como el nivel de desprotección estatal de Asfaddes.

Igualmente, el caso ilustra las grandes falencias y debilidades de la Fiscalía General de la Nación. Por un lado, la falta de voluntad por parte de la Fiscalía de investigar exhaustivamente casos en los que puedan estar involucrados altos mandos policiales. Sólo a raíz del proceso en los Estados Unidos de América y la consecuente entrega del general Santoyo en ese país, la Fiscalía General de la Nación decidió revivir el caso contra el alto ofcial por actividades paramilitares y la desaparición de Ángel y Claudia.

Por otro lado, el caso de Ángel y Claudia denota la ausencia de una verdadera política de investigación criminal de la desaparición forzada. Como se ha podido establecer en la investigación, los dos activistas de Asfaddes fueron desaparecidos debido a sus actividades de búsqueda de varios familiares y amigos desaparecidos, cada uno de ellos objeto de una investigación por separado por distintas fiscalías. Esta situación de pluralidad de investigaciones realizadas de forma inconexa y aisladas con relación a casos de desapariciones forzadas vinculadas a entre ellos conduce a no investigar la lógica criminal, las estructuras y los autores implicados en estos crímenes y, por ende, genera impunidad.
Hasta la fecha, Ángel Quintero y Claudia Monsalve siguen desaparecidos y el crimen en la impunidad

(Centro Nacional de Memoria Histórica. Desaparición forzada Tomo II: Huellas y rostros de la desaparición forzada (1970 – 2010). Bogotá: Imprenta Nacional, 2013)

Pusimos a Claudia en el mapa…

Mapeos mexicanos

Mapeos mexicanos

En México se está haciendo un geoactivismo bien interesante. Merece la pena hacer un breve recorrido por algunas de las iniciativas que se vienen publicando en la web.

Represando Panamá #3: captura de coordenadas desde mapas en internet

Represando Panamá #3: captura de coordenadas desde mapas en internet

←… viene de: Represando Panamá #2: inventariando las represas

represas

Una vez que hemos inventariado todas las represas que vamos a mapear ya podemos pasar a buscar la información pertinente de cada una de ellas.

La información imprescindible

Para incorporarlas en un mapa la única información imprescindible que necesitamos es la que nos indica su ubicación, o sea, sus coordenadas. Pero para pensar y diseñar ese mapa no podemos conformarnos con tan solo conocer las coordenadas de cada represa. Por el momento, pongámolas en el mapas. Del resto de datos e informaciones nos ocuparemos más tarde.

La captura de coordenadas

Antes de ponerse a buscar las coordenadas conviene asegurarse de que no existe ya un listado o una capa (shapefile u otro formato) publicada en internet de las represas. En este caso es bien posible que exista pero no debe de ser público (o está muy escondido…) porque no lo hemos encontrado. Lo único que hemos encontrado es el dataset que publica el SEDAC de la NASA, que contiene represas de todo el planeta (de hecho son dos, hay uno de las represas y otro de los reservorios de agua represados). Nos lo hemos descargado y hemos comprobado que solo incluye 4 de las represas que hay en Panamá (2 de ellas relacionadas con el Canal y 2 hidroeléctricas).

G_R_Panamá

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Esto nos resulta claramente insuficiente. Y en caso de no tener acceso a ningún listado o capa nos toca pasar al plan B, o sea, hacer la captura de las coordenadas de cada una de las represas.

Tirando de GPS…

Como en Panamá las distancias no son enormes, el número de represas es abarcable y no tenemos ningún afán de productividad, podríamos perfectamente aconsejar a cualquiera de armarse de un receptor GPS -sirve el del teléfono… todo dependerá del alcance del trabajo (calidad, precisión, etcétera)- y hacer una captura directa de las coordenadas de cada represa. Sería una excelente forma de conocer directamente las afectaciones y poder compartir con las comunidades afectadas.

Bueno, es algo factible… pero evidentemente no todo el mundo tiene ni un GPS o un buen smartphone a mano ni el tiempo ni el presupuesto para visitar todas las represas del país, así que vamos a proponer algunos modos indirectos de captura de coordenadas.

A partir de mapas en línea disponibles en internet

Nos referimos evidentemente a mapas tipo Google Maps o OpenStreetMap (o Bing Maps, Here,….). Por supuesto, este método solo sirve para las represas existentes o en construcción y no para las represas proyectadas (claro, ¡todavía no existen y no aparecen en las imágenes satelitales!).

Las ventajas de este método son evidentes: podemos conseguir las coordenadas cómodamente sentados delante de cualquier dispositivo con conexión a internet. En estos mapas es muy fácil capturar las coordenadas de cualquier punto. Y en el caso específico de las represas, suelen ser bien visibles y fácilmente distinguibles, ya que no suelen ser tan pequeñas como para no ser reconocibles en las imágenes satelitales.

Como desventaja, podemos encontrar que no todas las áreas del mapa tienen imágenes satelitales recientes. Esto hará que algunas represas recién construidas o en proceso de construcción no aparezcan (por no entrar en el tema de posibles censuras gubernamentales a las imágenes).

Las dos imágenes siguientes muestran las represas de Changuinola y Bayano en Google Maps.

gmapsEarth_RepresaBayano

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Lo primero que debes hacer es localizarlas en el mapa. Cuando elaboraste el listado de las represas ya pudiste comprobar que en la mayoría de ellas se indican datos geográficos que facilitan enormemente su ubicación.

«AES Panamá, S.A., para la operación y explotación de una central de generación hidroeléctrica denominada Bayano, ubicada en el Corregimiento de El Llano, Distrito de Chepo, Provincia de Panamá, con una capacidad de 150,000 kW. Duración: 50 años. Resolución No. JD-1037 de 18 de septiembre de 1998.»

Con estos datos geográficos puedes localizarla rápidamente en Google Maps, pudiendo acceder incluso a una galería de fotos tomadas en el área. Así, por ejemplo, una vez tengas la represa de Bayano localizada no tienes más que hacer clic en el lugar del mapa del que quieres conocer las coordenadas.

bayano_0

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Seguidamente, puedes hacer clic sobre ¿Qué hay aquí? para obtener las coordenadas de ese punto.

Ya hemos capturado nuestras primeras coordenadas.

Represa: Bayano   ·  Coordenadas: 9.176505, -78.883979

Cuidado con el formato de las coordenadas

Las coordenadas que sirve Googlemaps (bueno, de hecho todos los webmappings suelen utilizar el mismo sistema) están en el sistema de referencia WGS84 (EPSG: 4326).

Este tema lo trataremos en un cortito post en el que también le dedicaremos unas líneas al formato en que deberías utilizar estas coordenadas para que todo ruede bien (¡cuidado con los puntos y las comas!, ¿cuál es la coordenada X y cuál la Y?). Verás que no es algo difícil, es cuestión de tener en cuenta siempre un par de cosas importantes.

Por el momento, lo interesante es ver cómo capturarlas. Desde OSM también puedes hacerlo. En este caso puedes acceder a las coordenadas haciéndole clic a ¿Dónde estoy? , para luego ir jugando un poco con las coordenadas para centrarlas en el sitio donde quieres.

OSM_RepresaBayano

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Pero si lo que buscas es algo muy muy sencillo te recomendamos que utilices directamente una aplicación de búsqueda de coordenas. Hay unas cuantas disponibles en internet, basta con que elijas la que más te convenga. Como ejemplo te ponemos una captura de pantalla de Pixelis Maps.

En este caso, le indicamos a la aplicación que queríamos encontrar Bayano, Panamá (basta escribirlo en Dirección a buscar…) y nos llevó directamente a la zona. Una vez allá seleccionamos el sitio del que deseamos saber sus coordenadas, haciendo un simple clic en el punto que queremos conocer y ya, bien sencillo…

pixelismaps

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Verás que esta aplicación te permite también obtener coordenadas en distintos formatos y en otros sistemas de referencia. En fin, solo queremos mostrar que la captura de coordenadas es algo muy sencillo que puedes hacer desde cualquier dispositivo con conexión a internet y claro, lógicamente también desde cualquier SIG. En nuestro caso, por lo menos, para las cuatro represas que aparecen en la capa del SEDAC con la que empezábamos esta entrada. Mira, en QGIS, utilizando la herramienta Captura de coordenadas, obtenemos lo siguiente:

Bayano_qgis

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Si te has fijado, en cada una de las imágenes que te hemos mostrado aparecen coordenadas diferentes. Eso tiene fácil explicación: en cada caso hemos hecho clic sobre puntos distintos. Todas son buenas y todas nos sirven.

Piensa que, para el mapeo web que estamos realizando, nos vale lo mismo las coordenadas de un punto que esté en el agua (en el reservorio o en el río) que un punto que esté en cualquier segmento de la construcción (en la infraestructura, en la presa). Para hacer un mapeo web a escala nacional (todo Panamá) y con un objetivo claramente de información y difusión de la problemática no requerimos de un punto concreto ni de una exactitud muy elevada. Eso sí, no podemos utilizar coordenadas de puntos que estén a 1 kilómetro ni a 100 metros de la represa, queremos un punto que nos ubique la represa en el mapa con cierto grado de exactitud.

¿Y si la represa no aparece en ninguno de los mapas on líne o se trata de un proyecto todavía sin realizar?

De todas las represas de nuestro listado que no aparezcan en los mapas nos tocará buscar la información en la documentación publicada de los respectivos proyectos.

 A partir de la documentación de los proyectos

De las represas (reales o proyectadas) que nos falten, deberemos buscar sus coordenadas en los documentos que publican las empresas constructoras, las empresas concesionarias, las instituciones gubernamentales de control, etcétera. Se trata de quemar los buscadores de internet hasta encontrar un documento en el que se incluyan las coordenadas. A veces es muy sencillo y basta con acudir al sitio web de la empresa concesionaria. Otras veces hay que revisar muchos documentos antes de encontralas. Normalmente empezaremos buscando documentación de las propias empresas hidroeléctricas, las constructoras, los entes reguladores y de control,… Mira un ejemplo cualquiera de un documento encontrado en la web:

coord_HydroTeribe

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Verás que, en ocasiones, en estos documentos (de las empresas, jurídicos, estudios de impacto ambiental,…) aparecen mapas, planos o datos precisos como el sistema de referencia de las coordenadas. Y en cambio, otras veces, es toda una odisea encontrar las coordenadas.

Otra fuente para obtener las coordenadas es a partir de mapas impresos. Solo hace falta lápiz, regla -o mejor escalímetro– y un poco de tranquilidad. De momento no vamos a entrar en la captura manual de coordenadas a partir de un mapa impreso. Si tienes acceso a los mapas o planos impresos es bastante probable que también tengas acceso al formato digital. De todas formas, tampoco es algo complicado. Puede que en otro momento le dediquemos un poco de tiempo y espacio.

¿Y si finalmente no encuentras las coordenadas de una represa?

¿Te olvidas de ella?, ¿la colocas donde te parece?

Obviamente, aquí manda el criterio de cada persona o el objetivo marcado para ese mapeo. Lógicamente puedes ignorar todas aquellas represas de las que no conozcas su ubicación en el mapa, ya que sin coordenadas no sabrás dónde colocarlas. Pero también puedes hacer una nota en el mapa o en la web explicando que en el mapeo faltan X represas de las que, por el momento, no tienes las coordenadas. E incluso, puedes colocarlas aproximadamente en el mapa, siempre que lo avises (con una nota tipo: ‘ubicación aproximada’). Claro que para ello debes saber dónde ubicarlas aproximativamente (en qué zona, municipio, área,…) e, insistimos, avisar de que su ubicación es aproximada.

Y una vez tenemos el listado de las represas que queremos mapear y conocemos sus coordenadas llega la magia…

→…sigue en: De la hoja de cálculo al mapa: añadir las coordenadas a nuestro listado

Fidel

Represando Panamá #1: buscando las coordenadas

Represando Panamá #1: buscando las coordenadas

represas

[Actualizado en noviembre de 2019]

Vamos a organizar un mapeo con los proyectos hidráulicos activos, en desarrollo o proyectados en Panamá. Para ponerlos en el mapa, necesitaremos conocer sus coordenadas.

¿Qué queremos hacer exactamente?

Queremos ubicar las represas existentes (y las proyectadas) sobre un mapa de Panamá. Además, queremos que el mapa esté disponible online en internet. Vamos a representar todos esos proyectos hidroeléctricos mediante puntos o marcadores. Finalmente, queremos que al hacer clic sobre cada uno de ellos se despliegue una ventana que contenga algún tipo de información sobre los mismos.

¿Cómo hacerlo?

Realmente las posibilidades son muchas, cada vez más, pero las herramientas y las metodologías siempre dependerán de cada proyecto concreto. A priori, solo necesitamos recopilar los datos y subirlos a internet en forma de mapa online. No obstante, siempre es útil servirse de un SIG para trabajar los datos (por ejemplo, cambios de formato o de proyección) y para trabajar el mapa. En el proceso iremos viendo que programas y aplicaciones nos resultan más útiles o interesantes.

¿Qué necesitamos?

Coordenadas.

Necesitamos las coordenadas.

Vamos a trabajar con puntos. Cada punto representará una represa o proyecto hidroeléctrico. Lo básico e imprescindible que necesitamos saber de cada punto es su ubicación en el mapa, o sea, sus coordenadas.

Y… ¿de dónde las sacamos? o mejor dicho, ¿cómo obtenemos esas coordenadas?

Buscar las coordenadas

En ocasiones es tan sencillo como descargarlas de internet en forma de listado o de archivo (de una hoja de cálculo, un shapefile,…), pero en nuestro caso no va a ser tan sencillo. De hecho, aunque haber debe haberlo, no conocemos ningún archivo o listado de las coordenadas de las represas que se pueda descargar libremente de la web, así que vamos a tener que elaborarlo nosotras mismas.

En dos etapas:

  1. Primero, necesitaremos partir de una base, de un inventario mínimo de las represas. Algo así como un punto de partida que luego deberemos actualizar, filtrar o completar.
  2. Seguidamente, ya podemos empezar a buscar las coordenadas de cada una de las represas que queremos representar en nuestro mapa. Para ello, nos bastará con hacer la captura de las coordenadas de un punto de la represa que nos ayude a marcar su ubicación en un mapa. Y esto podemos hacerlo a partir de métodos directos, con la ayuda de un dispositivo GPS, o por métodos indirectos, a partir del análisis de mapas y documentación variada.

Cuando utilizamos métodos directos podemos considerar que somos la fuente de la información y conocemos tanto la calidad de los datos como las características del proceso de captura. Trabajar con información primaria siempre es preferible, pero no siempre es posible. De hecho, casi siempre acudiremos a métodos indirectos, cosa que será importante a la hora de definir el alcance de nuestro trabajo… Por el momento lo dejamos así de difuso, volveremos a este tema importante en las siguientes entradas (será más claro conforme avancemos en el mapeo).

A la captura de coordendas mediante GPS, smartphones y otros dispositivos GNNS les dedicaremos su espacio en su momento. Ahora, vamos a revisar algunas de las posibilidades que podemos encontrar en internet.

Métodos indirectos

Decíamos que podíamos obtener las coordenadas a partir del análisis de mapas y/o de documentación variada. En el primer caso acudiremos, por ejemplo, a plataformas cartográficas como Google MapsOpenStreetMap; y en el segundo caso, nos tocará buscar la información de cada represa en los respectivos sitios web de las empresas o en los documentos sobre los proyectos que encontremos en internet… porque no aparecen todas las represas en las imágenes satelitales ni todas están cartografiadas en los mapas de Google, OSM, Bing o Here.

Comencemos con los primeros pasos:

1. Recopilar la información

Para poder elaborar nuestro inventario de represas acudiremos en primera instancia a las fuentes oficiales y/o estatales que se ocupan de este tema. Que sean fuentes oficiales no implica necesariamente que sean las más fiables o las más actualizadas. De hecho, hasta es posible que no hagan pública su información pero, en un sector fuertemente regulado por los Estados como el de la energía eléctrica y para un Estado como el panameño, no habrá excesivo problema para encontrar la información oficial.

Será útil empezar buscando por las instituciones encargadas, lo que nos llevará, por ejemplo, al sitio web de la ASEP (Autoridad Nacional de los Servicios Públicos) donde encontraremos una relación de concesiones y licencias. Y también podemos visitar el sitio web de ETESA (Empresa de Transmisión Eléctrica SA, de capital estatal) donde encontraremos el Plan de Expansión del Sistema Interconectado Nacional entre cuyos documentos figura toda la información relativa a la generación de energía hidroelectrica y sus planes futuros de expansión. Finalmente, las estadísticas mensuales de generación de energía de la Secretaría Nacional de Energía nos permitirán saber cuales son los proyectos hidroeléctricos en producción (y así distinguirlos de los proyectados… los listados no siempre son claros).

Con esta información podemos comenzar pero obviamente hay que entender los datos que recopilamos. Así que se hace necesario ir familiarizándose con el tema que mapeamos. En este caso, conviene ir conociendo los distintos tipos de represas, embalses y centrales hidroeléctricas.

En un principio sería interesante recopilar todos los proyectos hidroeléctricos activos/productivos (tipo embalse o represa y tipo filo de agua o desviación), los que están en construcción y los proyectados (aprobados, en etapa de diseño, etcétera). Más adelante, a la hora de elaborar nuestro mapa ya definiremos si los ponemos todos o solo algunos de ellos, dejando el filtrado de los datos para ese momento en el que ya tendremos una idea más global y profunda del tema a mapear.

2. Organiza un listado

¿Y para qué necesitamos hacer un listado de las represas?

Para poder llevarlas al mapa.

Por el momento, se puede realizar algo tan sencillo como abrir una hoja de cálculo (Calc o Excel o Google Drive o la que utilices habitualmente) y colocar el nombre de cada proyecto hidroeléctrico en una columna. Cuando tengamos las coordenadas de cada represa las añadiremos a nuestra hoja (la coordenada X en una columna y la coordenada Y en otra) y así podremos:

  • Hacer un shapefile de puntos en apenas 3 clics. Para ello nos bastará con tener el archivo .CSV o .XLS que hemos creado con nuestra hoja de cálculo. Este .SHP nos servirá para hacer mapas en un SIG o para subirlo a nuestro mapeo web.
  • Subir directamente el .CSV o el .XLS a la plataforma online donde vayamos a realizar nuestro mapeo web.
  • Tener nuestro listado de represas listo para hacer un archivo .XML o para poder hacer un .geojson o para casi cualquier cosa que se nos ocurra (a no ser que trabajes directamente en una base de datos espacial… aunque creo que de ser ese el caso no estarás leyendo esta entrada, je, je, je…).
  • El listado también nos servirá para hacer cálculos o para incorporar tablas o diagramas en informes, estudios o páginas web.

Todo esto lo veremos más adelante, cuando tengamos las coordenadas. Ahora pensemos mejor en conseguir que nuestro listado sea lo más completo y actualizado posible.

Fidel                                                                                                                                                                                 …→

¡Mercator rules! (o Gerardus el geek)

¡Mercator rules! (o Gerardus el geek)
El mapa es un artefacto político #3   [Actualizado en octubre de 2019]

Para liberarnos un poco de la fuerza que le otorgamos a los convencionalismos cartográficos y darle un mayor peso a nuestras percepciones, nada mejor que pasar un rato visualizando el globo terrestre con Google Earth (aunque sea de Google… pero si lo prefieres puedes asomarte a Marble). Con esta aplicación geoespacial (yo no la llamaría mapa) podremos “jugar” con el globo terráqueo girándolo en cualquier sentido. Así, podremos contemplar la Tierra desde cualquier dirección posible gracias a que el punto de observación es vertical y extraterrestre. En este girar y girar el planeta virtual podremos darnos cuenta enseguida de que no hay un “arriba” y un “abajo” o un “derecha” o “izquierda” predeterminado. De hecho, no hay ninguna orientación correcta o incorrecta ya que todo dependerá de nuestra ubicación como observadores.

El impacto de Google (tanto Earth como Maps) sobre nuestra forma de ver el mundo ha sido brutal, aunque sin duda será algo especialmente significativo para las nuevas generaciones de nativos digitales ( a no ser que seas terraplanista, pero entonces sin duda tendrás otros problemas en los que pensar…) . Estas nuevas generaciones ya no crecen con un mapa en proyección de Mercator colgado en la pared de su aula (claro, ni en proyección de Peters tampoco) sino que disponen de la suficiente cantidad de imágenes del planeta, ya sean fotografías, filmaciones o aplicaciones informáticas, como para tener una idea clara de la fisonomía de la superficie terrestre.

as17-148-22727

The Blue Marble. NASA AS17-148-22727 , primera fotografía del planeta entero. Tomada desde el Apolo 17 en el último viaje tripulado a la Luna (1972)

Pero aunque esta fisonomía se haya ido incorporando a nuestro imaginario (por lo menos al de la parte ‘conectada’ de la humanidad), seguimos teniendo el mismo e histórico problema cuando queremos proyectar la imagen en dos dimensiones, o sea en un mapa. Es claro, por lo menos matemáticamente hablando, desde Euler (o desde Gauss si prefieren) que es imposible hacerlo sin distorsión. Es el precio a pagar por pasar de la superficie geoidal a la superficie plana de cualquier mapa. Cierto, ya contamos con poderosas herramientas informáticas y con numerosos sistemas de representación gráfica que nos permiten proyectar la superficie terrestre sobre un plano de dos dimensiones… pero ninguno es «EL BUENO» (sorry ‘humilde’ Peters pero no, el tuyo tampoco).

Por eso inicié un trabajo sistemático y desprovisto de prejuicios; eliminé lo insostenible, y a partir de lo correcto elaboré una nueva teoría, en la cual fundamenté sólidamente el nuevo principio universal de proyección, adecuado para todos los mapas generales y aceptable por todos los pueblos del mundo. Su tratamiento paritario de todos los países de la Tierra es consecuencia directa de su objetividad. Siguiendo una vieja tradición cartográfica, pronto se dio al nuevo planisferio el nombre de su autor: «proyección Peters». Ésta se caracteriza por su fidelidad de superficie, de eje y de posición. (PETERS, Arno)

Si comparamos cualquier imagen fotográfica del globo terrestre (o sea, tomada desde fuera de nuestro planeta, imágenes que existen desde la segunda década del siglo pasado) con un mapa realizado en proyección de Mercator nos daremos cuenta rápidamente de la deformidad del mismo: ¡la superficie emergida de la Tierra no es así! Y si hacemos la misma comparación con un mapa en proyección de Peters obtendremos un resultado exactamente equivalente: solo habremos cambiado una deformación por otra. En realidad, no podemos afirmar que ninguno de los dos mapas sea incorrecto pero ambos son lo bastante deformes como para parecernos terriblemente distorsionados.

Por todo esto, tal vez las nuevas generaciones, nativas digitales o no, tendrán algunas dificultades en entender de qué trata realmente la controversia de Peters y cuál es el empeño en emplear una proyección o la otra; ya que la imagen que se tiene actualmente del mundo no coincide con la que proyectaron ni Arno Peters ni Gerardus Mercator, aunque, todo hay que decirlo, seguramente reconocerán más fácilmente esta última. ¿Por qué?

Sencillo de entender: prácticamente cualquiera, entre los varios miles de millones de personas que actualmente tienen acceso a internet (ya sea a partir de un ordenador o de cualquier dispositivo móvil tipo Smartphone), conoce o habrá utilizado alguna vez un servicio de mapas y geolocalización como Google Maps u OpenStreetMap (o Bing Maps de Microsoft, Here de Nokia o cualquier otro existente) y todos ellos utilizan una proyección de Mercator modificada (Web Mercator). Finalmente, ¡Mercator rules!

Así, se da la paradoja de que grandes defensores de los mapas en proyección de Peters -y grandes críticos del uso de la proyección de Mercator- se ven irremediablemente «condenados» a utilizar su detestada proyección cuando hacen un mapeo web o utilizan un servicio de mapas online (Ö !!!!)

Oxfam_Mercator

:O

¿Y por qué GoogleOSM utilizan la proyección de Mercator? Quienes estén interesados o interesadas en entrar en complejidades tecnológicas pueden acudir directamente a las secciones de ayuda de sus respectivos sitios web. Para el resto, aquí dejamos unas pinceladas:

  • En el foro de ayuda de Google Maps  Why does Google maps use the inaccurate, ancient and distorted Mercator Projection? Alguien interroga a Google sobre «why does the most sophisticated information technology company in the world use the most distorted and archaic world map known to humankind?«. La respuesta de Google: «Maps uses Mercator because it preserves angles. The first launch of Maps actually did not use Mercator, and streets in high latitude places like Stockholm did not meet at right angles on the map the way they do in reality. While this distorts a ‘zoomed-out view’ of the map, it allows close-ups (street level) to appear more like reality. The majority of our users are looking down at the street level for businesses, directions, etc… so we’re sticking with this projection for now. In the meantime, you might want to look at our favorite 3D view of the world». O sea que si quieres ver el mundo en su totalidad sin la distorsión de Mercator te vas a Google Earth, porque para el resto manda la conservación de los ángulos.
  • En el foro de discusión de OSM Spain Mercator-Peters. Alguien se interroga sobre el tema: «Me ha sorprendido ver que OpenStreetMap utiliza el diseño renacentista de Mercator, en el que el hemisferio sur está anormalmente infradimensionado y el Ecuador aparece en el tercio inferior del mapa en lugar de en el centro, como corresponde. Personalmente hubiera preferido el mapa de Arno Peters, que respeta las dimensiones reales de cada país y sitúa el Ecuador en su sitio. Un mapa es la representación de algo imposible: la transfomación de una esfera en planisferio. ¿No hubiera sido más lógico reducir al mínimo unas distorsiones que venimos arrastrando desde hace más de cuatro siglos?» Tras las obligadas chanzas de rigor de varios foristas, Jorge Sanz (OSGEO, gvSIG) se pone serio y responde que «Bueno en serio, mientras pintemos tiles renderizadas tendremos que apañarnos con UNA proyección, y en su día se eligió la de Mercator. He visto ya algún experimento de ir cambiando la proyección en función del nivel de zoom y el área visualizada. Esto si lo juntas con pintar en vectorial todos los elementos, pues ya tienes un sistema que podría descartar Mercator y empezar a usar otras proyecciones más bonitas como la dymaxion o la waterman (a mí me gusta la Robinson) y poniendo arriba el rumbo en el que te sientas más realizado.» Interesante, esperemos la evolución…

En fin, más de lo de siempre, se utiliza Mercator porque su proyección es óptima para la navegación y en cuestión de teselas, cachés, zooms, ángulos y-todo-eso también parece ser lo óptimo. ¡Si es que Mercator estaba hecho todo un geekie! Aunque seguramente ni en sus sueños más locos y salvajes, Gerardus Mercator, habría podido imaginar una magia como la que actualmente nos brindan el GPS y la navegación satelital, las aplicaciones geoespaciales, internet o los smartphones. Y menos aún que poseyendo tan poderosas herramientas siguiera imperando sin competencia su proyección.

mercator google

Rápido, que alguien avise a Oxfam, de pronto podrían cambiar su mapa on line por este otro… siempre que se conformen con el limitado zoom dispuesto, claro que mirando la finalidad de simple localización de su mapa creo que les serviría perfectamente.

Es probable que no debamos seguir dedicando más tiempo a este tema pero también es más que probable que en un corto periodo de tiempo estaremos repitiendo una nueva controversia, esta vez en contra de Google. De hecho, ya se le está acusando, entre otras muchas cosas, de «homogeneizar los mapas imponiendo una sola mirada geoespacial sobre el mundo, lo que se asimilaría a una táctica propiamente cyber-imperialista» (Brotton, 2013-Traducción propia).

Y, atención, no conviene olvidar que gran parte de los contradictores en la controversia del germano Peters -ni que hablar de los potenciales defensores de Google- fueron (son y serán) cartógrafos, ingenieros y otras personas muy cercanas a los paradigmas neopositivistas de la ciencia o a la geografía teorético-cuantitativa, cuyo ejemplo paradigmático puede ser el del cartógrafo  A. H. Robinson (uno de los principales contradictores de Peters, quién llegó a afirmar que en la proyección de Peters “los continentes parecen unas húmedas y andrajosas ropas interiores puestas a secar de la cuerda del Círculo Polar tras un largo invierno”). Personas, casi todas ellas, que usualmente tienen la tendencia a “desechar visiones alternativas de la naturaleza de los mapas, especialmente las que abren perspectivas humanistas. El resultado es el tipo de visión de túnel que hizo comentar a Duane Marble acerca de las proyecciones de mapas que él las ve solo como una transformación matemática y no entiende ‘cómo la política y otras disciplinas similares pueden participar en ella’” (Harley, 1991).

GMaps

¿Perdido? ¿perdida? No se preocupen, Google les dice dónde están (y a una buena cantidad de personas y empresas que usted ni se imagina!)

La pelea contra el paradigma Google promete ser dura.

Por el momento, ya se pueden ir desterrando los manidos y flojos argumentos utilizados en la controversia de Peters por otros más sólidos. Se puede encontrar inspiración en Foucault, Lefebvre, Harley, Milton Santos, Porto-Gonçalves, Harvey, Peet, Massey, Smith, Soja y muchas otras y otros, incluyendo a toda la crítica poscolonial. Las ciencias humanas, en general, y una gran parte de la disciplina geográfica, en particular, aceptan desde hace tiempo que el espacio es una construcción social. Y “toda experiencia social produce y reproduce conocimiento y, al hacerlo, presupone una o varias epistemologías. (…) No hay, pues, conocimientos sin prácticas y actores sociales. (…) En su sentido más amplio, las relaciones sociales son siempre culturales –intraculturales e interculturales- y políticas –representan distribuciones desiguales de poder-” (Santos y Meneses, 2014). Y por eso, si hablamos por ejemplo de Territorialidades, poder y resistencia frente al poder, no podremos ignorar los saberes de las mujeres y hombres negros/afros, indígenas y campesinos ya que son, sin duda, enormes conocedores e imprescindibles actores.

En su momento volveremos a este importante punto, ahora, y como colofón del tema de las proyecciones, pensamos que no hay nada mejor que acudir al humor y a la fina ironía de esa genial parodia del guionista Aaron Sorkin que aparece en un capítulo de la serie televisiva The West Wing (“El ala Oeste de la Casa Blanca”). Dos de los protagonistas habituales de la serie, que hacen parte del gabinete presidencial, reciben a una asociación de cartógrafos por la justicia social (la ficticia OCIS). Éstos, piden la intervención presidencial para que se cambien todos los mapas escolares que estén en proyección de Mercator por mapas en proyección de Peters, en aras de una mayor justicia social. Sorkin consigue plasmar una caricatura genial tanto de los resabios geógrafos críticos de la OCIS como de la rígida lógica con la que los empleados gubernamentales conciben y perciben el mundo (representantes muy dignos del mainstream). Los diálogos no tienen desperdicio y pueden llegar a representar perfectamente (cierto, de manera caricatural…¿o no tanto?) las posiciones enfrentadas y antagónicas que se despliegan en la controversia cartográfico-ideológico-epistemológica a la que nos hemos estado refiriendo.

También se puede ver en versión doblada al castellano

Así, en foros, artículos o vídeos, mientras unos parecen decir: “¿Qué demonios es eso?”, señalando el mapa en proyección de Peters; otros parecen responder con un “en el sitio donde usted siempre ha vivido”. Y ante la asombrada pregunta de si “¿está diciendo que el mapa está mal?”, se obtiene la contundente respuesta de un “desde luego”. Afortunadamente -y en parte gracias a Google Earth– ya nadie se “vuelve loco” al ver un mapa con el Norte geográfico situado en la parte inferior y el Sur en la superior.

O tal vez sí…

…si no, no le habrían dado la vuelta a la famosa foto NASA AS17-148-22727, que originalmente fue tomada así:

as17-148-22727original

Fidel

Referencias:

BROTTON, Jerry. Une histoire du monde en 12 cartes.  Flammarion, 2013.

HARLEY, J.B. La nueva naturaleza de los mapas. Ensayos sobre la historia de la cartografía. México: Fondo de cultura económica, 2005.

NASA. Apollo Imaginery. NASA AS17-148-22727

PETERS, Arno: La nueva cartografía. Vicens Vives,1992

SANTOS, Boventura de Sousa, MENESES, María Paula (eds.). Epistemologías del Sur (Perspectivas). Madrid: Akal, 2014.

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