Por Fidel Mingorance

Actualizado 15/05/2026 | Texto publicado el 01/04/2026

En este mes de abril de 2026 arranca, por fin, nuestra GUIA DE MAPEO para geoactivistas ocasionales, principiantes o conocedores con ganas de cambiar la perspectiva. Si estás interesado.a y tal vez pienses embarcarte en esto del mapeo →M, pero nunca te has sumergido en procesos o prácticas cartográficas →C, te vamos a recomendar, proponer o plantear algunas cuestiones que estaría bien conocer, preparar o reflexionar antes de comenzar a seguir nuestra guía. O, independientemente de si la sigues o no, antes de ponerte a mapear

1. DESCÁRGATE QGIS

EN PRIMER LUGAR, sí o sí, descarga e instala en tu computador el SIG →S libre de código abierto y gratuito QGIS →Q. Además de libre, abierto y gratuito es multiplataforma, estando disponible en distintas versiones para Windows, Linux y macOS. QGIS también hace parte de un ecosistema más amplio que incluye aplicaciones móviles multiplataforma (Android o iOS) y aplicaciones web que, aunque funcionan de forma independiente, se integran en un todo que cubre desde el trabajo de campo al escritorio y al mapeo web.

Independendientemente del sistema operativo utilizado, siempre encontrarás 2 versiones disponibles para descarga. Por un lado la versión estable de largo plazo y, por otro, el último lanzamiento. Realmente el software es muy estable y si no estás en producción y estás leyendo esto (o sea, no eres profesional del mapeo) puedes descargarte tranquilísimamente la última versión disponible. No se te va a cerrar de golpe el programa como te puede pasar con ArcGIS PRO… (je, je, je, no me lo invento, es una famosa queja de sus usuario.as que, por cierto, a mí también me ha pasado más de una vez… porque aquí también usamos ArcGIS y ¡aboslutamente todo lo que nos caiga en las manos!).

Último lanzamiento regular: QGIS 4.0.2

Última versión estable (LTR – Long Term Release): QGIS 3.44.10

Ahora bien, si piensas mapear exclusivamente desde dispositivos móviles (sin utilizar pc/mac) puedes obviar esta primera recomendación porque sin el QGIS de escritorio no te va a servir de mucho lo que se explica a continuación.

Al ser un software de libre descarga no te cuesta nada instalarlo en tu computador. Por tanto, aunque no te interese en absoluto aprender a manejar un SIG (por falta de tiempo, de interés o porque su aprendizaje no es tan fáci) te recomendamos igualmente que descargues QGIS. ¿Por qué o para qué? Porque lo vas a poder utilizar como una versátil y mágica caja de herramientas para realizar numerosas operaciones útiles en tus procesos de mapeo sin tener que adentrarte en el complejo mundo SIG.

Por ejemplo, te va a permitir abrir un buen número de archivos con información geoespacial en formatos como GeoJSON, Shapefile, Gpkg, GPX, KML, GeoTIFF y otros que normalmente no puedes visualizar sin software especializado. ¡Solo por eso ya vale la pena!. Y no solo podrás visualizarlos, por ejemplo sobre un fondo de mapa de OpenStreetMap o Google Maps, sino que también vas a poder transformarlos fácilmente a otros formatos (por ejemplo de archivo .shp a archivo .geojson). Tan fácil como arrastrar y soltar los archivos en el área del mapa y después guardalos en otro formato.

También podrás cambiarles la proyección cartográfica o incluso editarlos para hacer alguna pequeña corrección. O, por poner otro ejemplo, con unos pocos clics podrás visualizar ese listado de coordenadas capturadas en el territorio que te acaban de pasar en CSV y convertirlo en un geoarchivo (en formatos .gpkg, .shp, .geojson y otros muchos) para, por ejemplo, incorporarlas a una aplicación en línea o construir un mapa web.

En fin, no es necesario utilizar un SIG para mapear o hacer geoactivismo →G. Sin embargo, contar con QGIS te permitirá hacer bastantes cosas más de las que imaginas sin necesidad de tener conocimientos ni de SIG ni de mapeo (¡Imagínate con conocimientos!). Perfecto, pero… ¿no es un poco excesivo utilizar un software tan completo y poderoso como QGIS para apenas acabar haciéndole conversiones de formato a un archivo? De hecho, hay aplicaciones online gratuitas que te transforman el formato de un archivo en otro… sí, pero cuidadito con lo de subir tus archivos a una aplicación online gratuita… En nuestra tercera reflexión hablaremos de eso. Ahora basta con insistir en que QGIS es de libre descarga. ¿Qué pierdes?

Además, si comienza a gustarte o interesarte, no solo encontrarás en Internet un buen número de manuales y foros de consulta en muchos idiomas sino también videotutoriales para dar los primeros pasos o para aprender desde cero. Realmente, si vas a mapear es un poco desperdicio no aprovechar de QGIS… y/o de otros SIG libres disponibles en la web. Por todas las razones expuestas, antes de comenzar a mapear descarga e instala QGIS.

2. LAS TECNOLOGÍAS CAMBIAN RÁPIDO, EL PROCESO DE MAPEO MENOS

Efectivamente, las geotecnologías cambian a un ritmo a veces vertiginoso pero los procesos y metodologías de mapeo, cuando cambian, lo hacen a una velocidad mucho más lenta.

Este hecho plantea uno de los debates en los que te vas a ver envuelto.a si vas a iniciar una formación para aprender (o enseñar) a mapear. ¿Qué es mejor? ¿Aprender sobre el proceso de mapeo, aunque esto suponga una mayor carga teórica? O al contrario, comenzar directamente aprendiendo a manejar los programas y aplicaciones necesarias para poder mapear de inmediato… Mi propuesta es compartirte esta segunda reflexión antes de comenzar a mapear.

En la imagen que encabeza este texto he tratado de reflejar ese rápido cambio tecnológico juntando un escalímetro con un Garmin Oregon… pero no para magnificar la enorme brecha entre la cartografía analógica y la digital, sino más bien para mostrar la rápida obsolescencia de cualquier herramienta en el actual ecosistema geotecnológico. Efectivamente las 2 herramientas están actualmente obsoletas aunque ambas funcionen perfectamente (¡te lo aseguro!).

La extraña regla ya te avancé que es un escalímetro y era ámpliamente utilizada en la cartografía analógica (y sobre todo en dibujo técnico o en arquitectura también analógica). Yo tengo mi escalímetro porque en la universidad me tocó aprender a cartografiar manualmente, o sea, a mano.

antes de comenzar un mapeo

Reconozco que en la época (ya bien entrada la era digital) me pareció un tanto extraño, pero finalmente así es como aprendí los fundamentos del cartografiar. Independientemente de las tecnologías o los softwares que utilices para mapear, si conoces el fundamento, no te va a costar pasar de un programa o aplicación a otra porque sabes cómo funciona el proceso y lo que necesitas en cada momento del mismo. Voilà, así es!

Por otro lado, apoyado en la regla multiescalas, puedes ver también un navegador GPS (o GPS de mano) →G que, como dijimos, ya está un tanto obsoleto (o mejor decir discontinuado, ya que Garmin ya no lo fabrica ni comercializa). Así, a pesar de ser el más alto de la gama, tener pantalla táctil en color y cámara fotográfica no recibe las señales de los sistemas de navegación satelital Galileo, GLONASS, Beidou, QZSS o IRNSS, ni tiene mensajería bidireccional por satélite IRIDIUM, ni conectividad inhalámbrica (Wi-Fi, Bluetooth), ni se empareja con un reloj inteligente (smartwatch) o un teléfono celular/móvil o una Tablet, ni otro mónton de funciones o características que puedes encontrar actualmente en la mayoría de los aparatos Garmin como Montana, eTrex, … los avances tecnológicos no corren, vuelan.

Entonces… ¿cuál es aquí la reflexión? ¿Acaso hay que conseguirse rápidamente un GPS de mano más actualizado? La respuesta siempre es la misma: depende para qué necesites esa captura de coordenadas. Si estás inmerso.a en una causa judicial contra un gran empresa minera, porque han invadido un Territorio Sagrado o están contaminando una comunidad, es posible que necesites más que eso. Tal vez un gps centimétrico o, al menos, uno de mano que reciba señal de dos o más constelaciones de satélites. Si quieres organizar un itinerario de lugares de memoria →L en cualquier gran ciudad es probable que ni siquiera necesites de la señal GPS que recibe tu teléfono celular/móvil. Con un acceso a internet donde poder visualizar OpenStreetMap o Google Maps tendrás más que suficiente para capturar las coordenadas, incluso desde la comodidad de tu casa.

Así que más que embarcarnos en una formación específica de software, apps, lenguajes de programación, prompts para IA o aparatos que quedan obsoletos vertiginosamente, tal vez primero deberíamos entender el proceso de mapeo (aunque eso sí, con numerosos ejemplos prácticos de aplicación). Un proceso como por ejemplo este:

  • Por qué y qué queremos mapear.
  • Cómo vamos a llevar la información geolocalizada al mapa.
  • Qué tipo de mapa debemos hacer para poder cumplir nuestro objetivo (comunicar o denunciar o defender con esa información georreferenciada).

Estos tres apartados podríamos traducirlos como ⇒

  • LA PELEA ES MAPEANDO: CONTAR COSAS CON MAPAS
  • DEL TERRITORIO AL MAPA Y DEL MAPA AL TERRITORIO
  • MAPAS Y MAPEOS

 

 

3. O MAPEAS O TE MAPEAN (PERO NO TODO SE DEBERÍA MAPEAR…)

¡Mapeemos para que no nos mapeen! (… pero cuidado con lo que mapeamos)

Siempre encontrarás a alguien que te diga que como todo pasa en algún lugar, todo puede mapearse. Pero… sinceramente, creo que no conviene ser tan categórico. Hay cosas que puede resultar bastante complicado poner en un mapa. Además de que el mapa no es la herramienta óptima de expresión de todo y para todo, siempre hay cosas que conviene no mapear…

Leave a Reply

Share