«Un sentido global del lugar». Doreen Massey

«Un sentido global del lugar». Doreen Massey
Necesitamos mapas del poder
Doreen Massey (1944-11 de marzo de 2016)

«Estos ejemplos, tanto cotidianos y locales como globales y ‘geopolíticos’, nos muestran dos cosas. Primero nos muestran que la geografía humana en el fondo trata con las relaciones del poder. Dentro de la ciudad sabemos que la geografía desigual – las grandes diferencias entre las partes distintas de la ciudad – se ve en términos de la vivienda, del ingreso, del nivel de educación, y muchas otras cosas. Pero refleja, en el fondo, la desigualdad del poder – poder económico, poder cultural, poder político. Es interesante que hay mapas de la distribución de los tipos de vivienda, de los ingresos, … pero mucho más raro encontramos mapas del poder. Es como si, como el poder no se ve, se esconde. Pero la realidad es que sirve de base a todo. Necesitamos mapas del poder

Doreen Massey (2008)

El mejor tributo y homenaje a Massey es hacer esos mapas… porque «Geography matters!» (1984)

 

Tributes to Doreen Massey

¡Mercator rules! (o Gerardus el geek)

¡Mercator rules! (o Gerardus el geek)
El mapa es un artefacto político #3   [Actualizado en octubre de 2019]

Para liberarnos un poco de la fuerza que le otorgamos a los convencionalismos cartográficos y darle un mayor peso a nuestras percepciones, nada mejor que pasar un rato visualizando el globo terrestre con Google Earth (aunque sea de Google… pero si lo prefieres puedes asomarte a Marble). Con esta aplicación geoespacial (yo no la llamaría mapa) podremos “jugar” con el globo terráqueo girándolo en cualquier sentido. Así, podremos contemplar la Tierra desde cualquier dirección posible gracias a que el punto de observación es vertical y extraterrestre. En este girar y girar el planeta virtual podremos darnos cuenta enseguida de que no hay un “arriba” y un “abajo” o un “derecha” o “izquierda” predeterminado. De hecho, no hay ninguna orientación correcta o incorrecta ya que todo dependerá de nuestra ubicación como observadores.

El impacto de Google (tanto Earth como Maps) sobre nuestra forma de ver el mundo ha sido brutal, aunque sin duda será algo especialmente significativo para las nuevas generaciones de nativos digitales ( a no ser que seas terraplanista, pero entonces sin duda tendrás otros problemas en los que pensar…) . Estas nuevas generaciones ya no crecen con un mapa en proyección de Mercator colgado en la pared de su aula (claro, ni en proyección de Peters tampoco) sino que disponen de la suficiente cantidad de imágenes del planeta, ya sean fotografías, filmaciones o aplicaciones informáticas, como para tener una idea clara de la fisonomía de la superficie terrestre.

as17-148-22727

The Blue Marble. NASA AS17-148-22727 , primera fotografía del planeta entero. Tomada desde el Apolo 17 en el último viaje tripulado a la Luna (1972)

Pero aunque esta fisonomía se haya ido incorporando a nuestro imaginario (por lo menos al de la parte ‘conectada’ de la humanidad), seguimos teniendo el mismo e histórico problema cuando queremos proyectar la imagen en dos dimensiones, o sea en un mapa. Es claro, por lo menos matemáticamente hablando, desde Euler (o desde Gauss si prefieren) que es imposible hacerlo sin distorsión. Es el precio a pagar por pasar de la superficie geoidal a la superficie plana de cualquier mapa. Cierto, ya contamos con poderosas herramientas informáticas y con numerosos sistemas de representación gráfica que nos permiten proyectar la superficie terrestre sobre un plano de dos dimensiones… pero ninguno es «EL BUENO» (sorry ‘humilde’ Peters pero no, el tuyo tampoco).

Por eso inicié un trabajo sistemático y desprovisto de prejuicios; eliminé lo insostenible, y a partir de lo correcto elaboré una nueva teoría, en la cual fundamenté sólidamente el nuevo principio universal de proyección, adecuado para todos los mapas generales y aceptable por todos los pueblos del mundo. Su tratamiento paritario de todos los países de la Tierra es consecuencia directa de su objetividad. Siguiendo una vieja tradición cartográfica, pronto se dio al nuevo planisferio el nombre de su autor: «proyección Peters». Ésta se caracteriza por su fidelidad de superficie, de eje y de posición. (PETERS, Arno)

Si comparamos cualquier imagen fotográfica del globo terrestre (o sea, tomada desde fuera de nuestro planeta, imágenes que existen desde la segunda década del siglo pasado) con un mapa realizado en proyección de Mercator nos daremos cuenta rápidamente de la deformidad del mismo: ¡la superficie emergida de la Tierra no es así! Y si hacemos la misma comparación con un mapa en proyección de Peters obtendremos un resultado exactamente equivalente: solo habremos cambiado una deformación por otra. En realidad, no podemos afirmar que ninguno de los dos mapas sea incorrecto pero ambos son lo bastante deformes como para parecernos terriblemente distorsionados.

Por todo esto, tal vez las nuevas generaciones, nativas digitales o no, tendrán algunas dificultades en entender de qué trata realmente la controversia de Peters y cuál es el empeño en emplear una proyección o la otra; ya que la imagen que se tiene actualmente del mundo no coincide con la que proyectaron ni Arno Peters ni Gerardus Mercator, aunque, todo hay que decirlo, seguramente reconocerán más fácilmente esta última. ¿Por qué?

Sencillo de entender: prácticamente cualquiera, entre los varios miles de millones de personas que actualmente tienen acceso a internet (ya sea a partir de un ordenador o de cualquier dispositivo móvil tipo Smartphone), conoce o habrá utilizado alguna vez un servicio de mapas y geolocalización como Google Maps u OpenStreetMap (o Bing Maps de Microsoft, Here de Nokia o cualquier otro existente) y todos ellos utilizan una proyección de Mercator modificada (Web Mercator). Finalmente, ¡Mercator rules!

Así, se da la paradoja de que grandes defensores de los mapas en proyección de Peters -y grandes críticos del uso de la proyección de Mercator- se ven irremediablemente «condenados» a utilizar su detestada proyección cuando hacen un mapeo web o utilizan un servicio de mapas online (Ö !!!!)

Oxfam_Mercator

:O

¿Y por qué GoogleOSM utilizan la proyección de Mercator? Quienes estén interesados o interesadas en entrar en complejidades tecnológicas pueden acudir directamente a las secciones de ayuda de sus respectivos sitios web. Para el resto, aquí dejamos unas pinceladas:

  • En el foro de ayuda de Google Maps  Why does Google maps use the inaccurate, ancient and distorted Mercator Projection? Alguien interroga a Google sobre «why does the most sophisticated information technology company in the world use the most distorted and archaic world map known to humankind?«. La respuesta de Google: «Maps uses Mercator because it preserves angles. The first launch of Maps actually did not use Mercator, and streets in high latitude places like Stockholm did not meet at right angles on the map the way they do in reality. While this distorts a ‘zoomed-out view’ of the map, it allows close-ups (street level) to appear more like reality. The majority of our users are looking down at the street level for businesses, directions, etc… so we’re sticking with this projection for now. In the meantime, you might want to look at our favorite 3D view of the world». O sea que si quieres ver el mundo en su totalidad sin la distorsión de Mercator te vas a Google Earth, porque para el resto manda la conservación de los ángulos.
  • En el foro de discusión de OSM Spain Mercator-Peters. Alguien se interroga sobre el tema: «Me ha sorprendido ver que OpenStreetMap utiliza el diseño renacentista de Mercator, en el que el hemisferio sur está anormalmente infradimensionado y el Ecuador aparece en el tercio inferior del mapa en lugar de en el centro, como corresponde. Personalmente hubiera preferido el mapa de Arno Peters, que respeta las dimensiones reales de cada país y sitúa el Ecuador en su sitio. Un mapa es la representación de algo imposible: la transfomación de una esfera en planisferio. ¿No hubiera sido más lógico reducir al mínimo unas distorsiones que venimos arrastrando desde hace más de cuatro siglos?» Tras las obligadas chanzas de rigor de varios foristas, Jorge Sanz (OSGEO, gvSIG) se pone serio y responde que «Bueno en serio, mientras pintemos tiles renderizadas tendremos que apañarnos con UNA proyección, y en su día se eligió la de Mercator. He visto ya algún experimento de ir cambiando la proyección en función del nivel de zoom y el área visualizada. Esto si lo juntas con pintar en vectorial todos los elementos, pues ya tienes un sistema que podría descartar Mercator y empezar a usar otras proyecciones más bonitas como la dymaxion o la waterman (a mí me gusta la Robinson) y poniendo arriba el rumbo en el que te sientas más realizado.» Interesante, esperemos la evolución…

En fin, más de lo de siempre, se utiliza Mercator porque su proyección es óptima para la navegación y en cuestión de teselas, cachés, zooms, ángulos y-todo-eso también parece ser lo óptimo. ¡Si es que Mercator estaba hecho todo un geekie! Aunque seguramente ni en sus sueños más locos y salvajes, Gerardus Mercator, habría podido imaginar una magia como la que actualmente nos brindan el GPS y la navegación satelital, las aplicaciones geoespaciales, internet o los smartphones. Y menos aún que poseyendo tan poderosas herramientas siguiera imperando sin competencia su proyección.

mercator google

Rápido, que alguien avise a Oxfam, de pronto podrían cambiar su mapa on line por este otro… siempre que se conformen con el limitado zoom dispuesto, claro que mirando la finalidad de simple localización de su mapa creo que les serviría perfectamente.

Es probable que no debamos seguir dedicando más tiempo a este tema pero también es más que probable que en un corto periodo de tiempo estaremos repitiendo una nueva controversia, esta vez en contra de Google. De hecho, ya se le está acusando, entre otras muchas cosas, de «homogeneizar los mapas imponiendo una sola mirada geoespacial sobre el mundo, lo que se asimilaría a una táctica propiamente cyber-imperialista» (Brotton, 2013-Traducción propia).

Y, atención, no conviene olvidar que gran parte de los contradictores en la controversia del germano Peters -ni que hablar de los potenciales defensores de Google- fueron (son y serán) cartógrafos, ingenieros y otras personas muy cercanas a los paradigmas neopositivistas de la ciencia o a la geografía teorético-cuantitativa, cuyo ejemplo paradigmático puede ser el del cartógrafo  A. H. Robinson (uno de los principales contradictores de Peters, quién llegó a afirmar que en la proyección de Peters “los continentes parecen unas húmedas y andrajosas ropas interiores puestas a secar de la cuerda del Círculo Polar tras un largo invierno”). Personas, casi todas ellas, que usualmente tienen la tendencia a “desechar visiones alternativas de la naturaleza de los mapas, especialmente las que abren perspectivas humanistas. El resultado es el tipo de visión de túnel que hizo comentar a Duane Marble acerca de las proyecciones de mapas que él las ve solo como una transformación matemática y no entiende ‘cómo la política y otras disciplinas similares pueden participar en ella’” (Harley, 1991).

GMaps

¿Perdido? ¿perdida? No se preocupen, Google les dice dónde están (y a una buena cantidad de personas y empresas que usted ni se imagina!)

La pelea contra el paradigma Google promete ser dura.

Por el momento, ya se pueden ir desterrando los manidos y flojos argumentos utilizados en la controversia de Peters por otros más sólidos. Se puede encontrar inspiración en Foucault, Lefebvre, Harley, Milton Santos, Porto-Gonçalves, Harvey, Peet, Massey, Smith, Soja y muchas otras y otros, incluyendo a toda la crítica poscolonial. Las ciencias humanas, en general, y una gran parte de la disciplina geográfica, en particular, aceptan desde hace tiempo que el espacio es una construcción social. Y “toda experiencia social produce y reproduce conocimiento y, al hacerlo, presupone una o varias epistemologías. (…) No hay, pues, conocimientos sin prácticas y actores sociales. (…) En su sentido más amplio, las relaciones sociales son siempre culturales –intraculturales e interculturales- y políticas –representan distribuciones desiguales de poder-” (Santos y Meneses, 2014). Y por eso, si hablamos por ejemplo de Territorialidades, poder y resistencia frente al poder, no podremos ignorar los saberes de las mujeres y hombres negros/afros, indígenas y campesinos ya que son, sin duda, enormes conocedores e imprescindibles actores.

En su momento volveremos a este importante punto, ahora, y como colofón del tema de las proyecciones, pensamos que no hay nada mejor que acudir al humor y a la fina ironía de esa genial parodia del guionista Aaron Sorkin que aparece en un capítulo de la serie televisiva The West Wing (“El ala Oeste de la Casa Blanca”). Dos de los protagonistas habituales de la serie, que hacen parte del gabinete presidencial, reciben a una asociación de cartógrafos por la justicia social (la ficticia OCIS). Éstos, piden la intervención presidencial para que se cambien todos los mapas escolares que estén en proyección de Mercator por mapas en proyección de Peters, en aras de una mayor justicia social. Sorkin consigue plasmar una caricatura genial tanto de los resabios geógrafos críticos de la OCIS como de la rígida lógica con la que los empleados gubernamentales conciben y perciben el mundo (representantes muy dignos del mainstream). Los diálogos no tienen desperdicio y pueden llegar a representar perfectamente (cierto, de manera caricatural…¿o no tanto?) las posiciones enfrentadas y antagónicas que se despliegan en la controversia cartográfico-ideológico-epistemológica a la que nos hemos estado refiriendo.

También se puede ver en versión doblada al castellano

Así, en foros, artículos o vídeos, mientras unos parecen decir: “¿Qué demonios es eso?”, señalando el mapa en proyección de Peters; otros parecen responder con un “en el sitio donde usted siempre ha vivido”. Y ante la asombrada pregunta de si “¿está diciendo que el mapa está mal?”, se obtiene la contundente respuesta de un “desde luego”. Afortunadamente -y en parte gracias a Google Earth– ya nadie se “vuelve loco” al ver un mapa con el Norte geográfico situado en la parte inferior y el Sur en la superior.

O tal vez sí…

…si no, no le habrían dado la vuelta a la famosa foto NASA AS17-148-22727, que originalmente fue tomada así:

as17-148-22727original

Fidel

Referencias:

BROTTON, Jerry. Une histoire du monde en 12 cartes.  Flammarion, 2013.

HARLEY, J.B. La nueva naturaleza de los mapas. Ensayos sobre la historia de la cartografía. México: Fondo de cultura económica, 2005.

NASA. Apollo Imaginery. NASA AS17-148-22727

PETERS, Arno: La nueva cartografía. Vicens Vives,1992

SANTOS, Boventura de Sousa, MENESES, María Paula (eds.). Epistemologías del Sur (Perspectivas). Madrid: Akal, 2014.

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