Internet también es una red física conformada por una gran cantidad de cables. El flujo de datos e información circula mayoritariamente a través de cables (en torno a un 99% ). El uso satelital es de apenas un 0,4% (misma fuente), reservándose para zonas remotas y alejadas de la infraestructura del cable. La comunicación inalámbrica solo llega hasta el modem o la antena celular más próxima y la nube es algo tan poco etéreo como otro grupo de computadores y cableado.

Sí, detrás de toda la virtualidad de Internet hay algo así como esto…

Me llegó gracias a un retuit y pensé que resultaría bien ilustrativo… aquí parece que siempre acabamos en el extractivismo!

 

Para hacerse una idea de lo que hay detrás de una Nube como la de Google (Google Cloud)  puede verse alguno de sus videos (como este ⇒Google Data Center 360° Tour … no te pierdas cuando explican que «la Nube hace nubes» reales, debido a la condensación del vapor de las salas de enfriamiento. Sí, todo un poema geeky…).

La nube de Google haciendo nubes · Foto: Google/Connie Zhou

 

En otro momento se retomará esta parte de la infraestructura de Internet y el mencionado extractivismo. Ahora, queremos visualizar o resaltar algunos aspectos de esa red de cableado terrestre y submarino…

Una red de cables submarinos

Si bien hay necesidades concretas y específicas que requieren de otros sistemas de transporte de la información (satelital o las antenas del HFT, por ejemplo), la mayoría circula actualmente -y a la espera de lo que depare el 5G- por el cableado submarino. Vivimos tiempos de fibra óptica.

No iniciamos nuestro mapeo de este mundo de cables desde cero. Se realizó una primera serie de cinco mapas en 2017 que ahora se ha actualizado para que sirvan de base del nuevo mapeo.

El primero de ellos, que encabeza este texto, es un mapa general cuya función es la de servir de base para la elaboración del resto de mapas y, de paso, servir como imagen genérica de presentación de la serie.

¿Qué se ha actualizado en el mapa?

Los datos cartografiados, en este caso los cables, utilizando la misma fuente: Telegeography, pero con datos de agosto de 2020.

Además, se le ha cambiado la proyección cartográfica por Equal Earth y bueno, en un ataque de frikismo se ha utilizado tipografía tipo Matrix para los títulos (je,je,je… acompaña, ¿cierto?).

A nivel de contenido puede destacarse que lo conocemos como América se conecta por 131 cables submarinos con el resto del planeta (en 2017 eran 68), siendo aproximadamente 406 los que circundan mares y océanos planetarios (misma fecha y misma fuente). Las variaciones son debidas a los cambios en la operatividad de los cables, en ese proceso continuado de puesta en funcionamiento de nuevos cables y de retirada de aquellos obsoletos o dañados.

Pero ¡atención!, solo 4 de estos cables ubmarinos -en breve 5 con la entrada en operación de Ellalink- no tienen puntos de aterrizaje en Estados Unidos, conectando directamente desde América del Sur (Brasil y Argentina) o del Norte (Canadá) con Europa y/o África. El mapa que figura a continuación (que habíamos pensado elaborar en 2017 pero finalmente no hicimos hasta ahora) ilustra la conectividad extra-estadounidense.

Internet circula a través de Estados Unidos en el hemisferio. Toda la comunicación hacia el Pacífico pasa por Estados Unidos y hasta 2018 solo había un cable por el Atlántico que conectaba con otros continentes sin pasar por este país norteamericano. Actualmente ya hay tres más -casi cuatro- pero el escenario geopolítico no varía mucho. De hecho, no ha variado mucho desde finales del Siglo XIX/principios del XX…

A este Croquis de las comunicaciones telegráficas entre Europa y América (Depósito de la Guerra, Madrid, 1910) se le fecha en 1898(?) [así, con interrogante] en la biblioteca virtual de Defensa y en 1910 en el catálogo de la Cartoteca (IGN, Madrid).

Ya sea de 1898, en plena guerra entre la Corona española y Estados Unidos, o de 1910, una década después de perdida la guerra, desde esa óptica de contendiente/derrotado destaca su óptica geoestratégica. Esta óptica la encontramos en su leyenda: «cables que no amarran en los Estados Unidos, cables franceses que pasan por Nueva York y cables que enlazan con líneas terrestres americanas.»

Ciento veintidos años después (o 110, según la fecha considerada) puede observarse el mismo número de cables con una disposición similar. De cuatro cables telegráficos que no amarraban en Estados Unidos (2 Brasil-Europa, 1 Brasil-África-Europa y 1 Jamaica-Bermuda-Canadá-Europa) se ha pasado a 4 cables de fibra óptica que no aterrizan en Estados Unidos (2 Brasil-África, 1 Brasil-Europa y 1 Canadá-Europa…un 5º se está desplegando actualmente entre Brasil-Argentina y Europa).

La diferencia tecnológica entre ambos ambos momentos es enorme, en cambio, el trasfondo geoestratégico sigue siendo (razonablemente) similar.

¿Geoestratégico? ¿Acaso el espionaje y la ciberguerra no se están haciendo fundamentalmente a partir del software y no de la infraestructura?

[…⇒ continuará]

 

Fidel

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